La región sur fue habitada por etnias diversas ue en algunos casos se emparentan y tuvieron orígenes las unas en las otras. Ocuparon gran parte de la Patagonia, -nombre que casualmente se origina de Patagón, forma en que los españoles llamaron a los aóniken o más conocidos como Tehuelches- comprendida por las actuales provincias de Chubut, Neuquén, Río Negro y Tierra del Fuego.
Los Tehuelches, Aónikenk o Patagones constituyen un grupo de indígenas semi nómadas que habitaron hacia el Norte del Río Chubut, hasta los ríos Limay y Negro; hacia el Sur hasta el estrecho de Magallanes.
En las épocas de verano se asentaban en las cercanías de la cordillera y sus lagos, mientras que en el invierno se desplazaban hacia los alrededores de la costa, siguiendo siempre los cursos de los ríos patagónicos.
La palabra Aonikenk o Tehuelche es un exónimo proveniente del mapuche que significa gente bravía, gente arisca o gente de tierra estéril. Mientras que el término Patagones se dice que fue el primer nombre que usaron los españoles para referirse a los Tehuelches debido a sus grandes pies.
La unidad básica social el pueblo Tehuelches es la familia nuclear, las cuales se unían diez o doce de ellas, con nexos de parentesco, para formar clanes o bandas que se protegían entre sí y se ayudaban en las actividades de cacería y recolección.
Cada banda tenía un jefe llamado Gownok o Yank, con escaso poder, encargado de organizar las migraciones y la cacería; a su vez, las bandas que convivían en una misma región obedecían a un cacique general. Aunque tenían un modelo matrifocal, el hombre era quien ejercía el poder del grupo.
Los Tehuelches eran una sociedad que se desplazaban dentro de un territorio determinado, en las distintas épocas de año, para aprovechar los recursos que le ofrecía la naturaleza.
Vivían de la caza de Guanacos, Ñandúes u otros animales más pequeños como zorros y conejos con la finalidad de obtener su carne para alimentarse y el cuero para la vivienda, el vestido y otros implementos del hogar. Cazaban a pie, utilizando armas de fabricación casera como el arco y la flecha, las boleadoras, la lanza y cuchillos de piedra.
La recolección de vegetales, semillas y raíces comestibles, realizada por las mujeres, era otra actividad indispensable para la sobrevivencia, además de plantas medicinales y mariscos en la costa.
La sociedad Tehuelches creía en la existencia de un Dios creador del universo llamado "Kooch", diversidad de espíritus terrestres que pueden ser buenos o malos y un ser espiritual maligno llamado Gualicho.
Creían en la vida después de la muerte y por ello enterraban a sus muertos en las cima de las o puntos más elevados del terreno, en cuclillas, en forma fetal y con todos los objetos que pudieran necesitar en el viaje al más allá, alimentos, utensilios, armas, entre otros.
Le hacían sacrificios de sangre al espíritu del mal, con yeguas u otros donativos aunque fueran de poco valor, para aplacarlo. Raspaban los huesos de fósiles desenterrados y se lo daban a beber a los niños para que crecieran fuertes y sanos.
La vivienda tradicional del pueblo Indígena Tehuelche era una especie de tienda de campaña llamada "toldo", cuya construcción es bastante sencilla, hecha de varas de madera enterradas en el suelo y sobre ellas una cubierta de grandes capas formadas por unos 50 o 60 cueros impermeables de guanacos y caballos, unidos entre sí.
Con respecto a su alimentación, la dieta principal se basaba en las raíces y semillas silvestres que recolectaban, con las que obtenían harina y la consumían tostada o preparando una especie de tortas. Igualmente, la carne de los animales que cazaban era indispensable en su alimentación. Cuando estaban en las costas, se alimentaban con mariscos, ostras y mejillones.
El pueblo Araucano, también denominado Mapuche, habitaron principalmente Chile y también, en menor medida, en Argentina, a donde arribaron desde Chile en los siglos entre los siglos XVII y XIX.
La etimología del nombre Mapuche o mapunche, nombre que ellos mismos se dan, está compuesto de mapu, 'tierra, país', y che, 'persona, gente'; teniendo el significado de 'gente de la tierra', 'nativo'
Su estructura sociopolítica reconoció la presencia de linajes dirigidos por un jefe y la existencia de chamanes. Tenían creencias religiosas sencillas, en su mundo actuaban espíritus buenos causantes de alegrías y espíritus malos que provocaban daños y enfermedades. Sepultaban a los difuntos acompañándolos de sus pertenencias, en tumbas excavadas en el suelo o en cuevas que cubrían con piedras.
Su economía se basaba en la caza del guanaco y ñandúes, usando sus famosas boleadoras, recolectaban todo tipo de raíces y semillas silvestres. Se vestían con capas de piel de guanaco sujetas a la cintura con una faja, y sus pies los cubrían con una especie de mocasín de cuero muy grueso.
Su cultura se basa en la tradición oral. La conducta social y religiosa estaba regida por el Admapu (conjunto de antiguas tradiciones, leyes, derechos y normas). La religión mapuche se basa en términos generales en la ligación del mundo espiritual con el mundo tangible. Los aspectos principales de la religión son el respeto al mundo espiritual; el culto a los espíritus y a los antepasados míticos, llamados Pillanes y Wangulén (Antu, Kuyén, etc.), el culto a los espíritus de la naturaleza, llamados Ngen; y la interrelación del pueblo mapuche con la Tierra.
Los Querandíes o Quenaken es un grupo étnico del noreste de la región pampeana de la actual Argentina. Su nombre, la palabra querandí, se cree que proviene del guaraní "quirã" (sebo o manteca) y "ndi" (sufijo copulativo: "con"), por lo que significaría que está gordo o que es rico en grasa o aceite, en una posible alusión a que en su dieta diaria consumían grasa animal.
Hablaban el idioa Querandí, lengua de la cual quedan muy pocos testimonios, aparte de un par de frases compiladas por el cosmógrafo real francés André Thevet.
Los querandíes fueron un pueblo nómade, ya que practicaban un modo de producción cazador-recolector que evitó que fueran sedentarios. El modo de vida nómade que le imponía la caza como principal actividad obligó a que deambularan por la pampa siguiendo a sus presas.
Estaban adaptados ecológicamente al bioma de la pampa templada por lo que sus límites septentrionales se encontraban en el ecotono con la región del Gran Chaco y los pastizales pampeanos ubicados al sur.
Antropológicamente eran de complexión robusta, fuerte y de piel oscura. Los varones iban desnudos o bien usaban un taparrabo confeccionado de fibra vegetal o cuero. Las mujeres se cubrían con un delantal de paño que le llegaba hasta las rodillas. Para protegerse del frío cubrían sus cuerpos con mantas fabricadas con cueros de nutrias.
Fueron grandes corredores, lo que los convirtió en hábiles cazadores lo que les permitió la captura, a la carrera, de animales como los venados pampeanos, ñandúes, e incluso guanacos.
A través del uso de morteros de piedra elaboraban harina de pescado. Completaban su dieta, que era eminentemente carnívora, con la recolección de frutos estacionales.
Su economía también conoció el trueque, que practicaban con otros pueblos de la región, siendo la principal mercancía de intercambio el cuero.
El pueblo yagán es un pueblo indígena del archipiélago fueguino en el extremo sur de Sudamérica, en territorio de Chile y Argentina. Su modo de vida tradicional era nómada, se desplazaban en canoas, dedicados a la caza, recolección y pesca. Sus antecesores recorrían las islas y canales que están al sur del canal de Beagle hasta el cabo de Hornos. También se desplazaban hacia los canales fueguinos que están al oeste del canal de Beagle, llegando hasta los canales Magdalena y Cockburn en búsqueda de la pirita de hierro con la que encendían fuego
Se cree que los yaganes escogieron para establecerse la mejor tierra del archipiélago fueguino, el extremo sur a lo largo de la costa sur de la isla Grande de Tierra del Fuego hasta el cabo de Hornos. Esa región poseía abundantes recursos y es más acogedora que el archipiélago que enfrenta al océano Pacífico, azotado casi permanentemente por el mal clima y los vientos del noroeste, e incluso más cálida que las orillas del estrecho de Magallanes. Su asentamiento allí duró hasta el siglo XIX, cuando los europeos llegaron a ocupar su territorio. Muy pocos sobrevivieron a la ocupación europea.
Eran cazadores de mamíferos marinos y recolectores de mariscos. Conocían bien su territorio y las estaciones y sabían dónde y cuándo encontrar focas, mariscos, peces, ciertas aves y otros alimentos. Muy conscientes del peligro de los repentinos cambios climáticos, tanto ellos como sus vecinos, los kawésqar, eran consumados navegantes en sus canoas de corteza. Eran de temperamento alegre, hasta que sus vidas fueron trastocadas por los extranjeros.
Con respecto a la organización social, los yaganes formaban bandas que no tenían jefes. Durante el invierno buscaban refugio en las costas, donde armaban sus chozas. La base era la familia, dirigidos por el padre y con roles asignados a cada integrante. Estos grupos familiares coexistían e interactuaban, constituyendo partidas de caza no muy numerosas, facilitándose de esta forma el desplazamiento por los canales y el abastecimiento de alimentos.
Hacia 1788 arribaron a la zona balleneros ingleses y estadounidenses, e busca de presas, dado que en el Atlántico norte las focas y ballenas escaseaban por exceso de caza. Entre 1790 y cerca de 1829 la matanza de estos animales en la zona del cabo de Hornos fue tan devastadora que sus poblaciones originales nunca se recuperaron. Desde esa época los yámanas y los kawésqar perdieron su principal fuente de alimento y tuvieron que buscar otros recursos de menor valor energético.
Con respecto a la vestimenta, pese al frío húmedo de los territorios que habitaban, su ropaje mantenía gran parte del cuerpo al descubierto. Usaban cueros de lobo marino o nutria sobre sus hombros, atados en el cuello, y en la cintura esta pieza relativamente pequeña era desplazada sobre el tronco para tapar las zonas donde más incidía eventualmente el viento; utilizaban, además, otro cuero que cubría sus genitales y fabricaban sencillos calzados de cuero semejantes a mocasines. Las mujeres usaban collares elaborados de huesos de ave o de caracoles pequeños.
Su alimentación consistía principalmente en carne del lobo marino, nutria y carne de ballena; para cazar a estos mamíferos empleaban largos arpones. Además consumían una gran variedad de especies marinas, entre las que destacan las cholgas, erizos, centollas y diversos peces. Cuando acampaban, consumían complementariamente carne de guanaco y aves, así como hongos, bayas y huevos.
Los Onas o selk'nam son un pueblo amerindio que hasta principios del siglo XX vivía en el norte y centro de la isla Grande de Tierra del Fuego, en el extremo austral del continente americano, en Argentina y Chile.
El nombre Selknam», selk'nam, o dewak es el nombre que recibían por parte de los tehuelches (tribus cercanas y relacionadas con los selknam), mientras que el término Ona proviene del idioma yagán y proviene de un término de los yaganes, que habitaron el sur de la isla, cuyo significado se refiere al Norte.
Los selk'nam estaban divididos en dos grandes grupos: las tribus de las planicies del norte de la Tierra del Fuego, cazadores de cururos y ñandúes, y las de la zona más montañosa del sur de la isla. La base de la organización de los selknam era la familia, padre, madre, hijos, pero a esta se incorporaban los parientes que ocupaban el mismo territorio, unidad social llamada haruwenh. Estas unidades se establecían en muchos territorios perfectamente delimitados, cuyas fronteras eran respetadas usualmente por los haruwenh vecinos.
Formaban clanes patrilineales (familias extendidas que podían tener 3 o 4 generaciones)3 de 40 a 120 miembros con jurisdicción sobre un territorio de caza. Los hombres tomaban esposas de otros clanes. Eran generalmente monógamos, aunque había empezado a difundirse la poligamia. Era práctica común el casamiento con dos o más hermanas, o con una viuda y su hija. También se aplicaba el levirato, es decir, la costumbre de heredar la viuda del hermano.
Dada las características insulares del territorio fueguino, el espacio fue organizado en función a su división, por medio de los haruwenh que constituyeron la base de la organización social de los selknam. Cada haruwen se organizó en función a linajes patrilineales exogámicos y patrilocales, y sus límites estaban fijados por la tradición.
Las viviendas temporales que los selknam habitaban eran dos tipos, llamadas kawi, una de forma semicircular y la otra en forma de cono. Medían aproximadamente entre 3,5 a 4,5 m. Eran construidas por las mujeres, en una depresión del terreno o excavando entre 25 a 40 cm y clavando palos con los que formaban una estructura que cubrían con pieles de animales cosidas entre sí. En el centro estaba el fuego y en los bordes se ubicaban pieles con pastos aislantes por debajo que servían para dormir. Los grupos familiares se desplazaban por el territorio en busca de recursos y eran las mujeres quienes se encargaban también de transportar las viviendas que eran fáciles de acarrear e instalar.