La región noreste fue poblada por dos etnias de alta densidad poblacional que exceden enormemente el actual territorio argentino y que, de éste último, engloba las provincias Misiones, Corrientes y Entre Ríos. Se trata de los Guaraníes y Caniguas, guerreros e inventores del Mate.
Los guaraníes o ava, según su autodenominación étnica original, que significa Hombre, son un grupo de pueblos nativos sudamericanos que se ubican geográficamente en Paraguay, noreste y noroeste de Argentina, sur de Brasil, sureste de Bolivia y Uruguay
El origen del nombre Guaraní está en duda. Por un lado se cree que los españoles al invadir su territorio, habrían oído, entre los gritos de guerra de este pueblo, la frase guará-ny, que significa "combatan-los". Por otro lado, se cree que la denominación fue tomada de la deformación de una palabra guaraní, que significa precisamente "guerra". Al parecer, los mismos indígenas se denominaron de esa manera, indicando con ello que se consideraban guerreros.
Los guaranies hablan el idioma guaraní y dialectos que pertenecen a la familia Tupí-guaraní. Una característica de este idioma, es que después del latín es el más utilizado en la catalogación de flora y fauna, hecho este debido a que el aborigen era un muy buen conocedor de su hábitat, lo cual favoreció a los naturalistas al momento de catalogar flora y fauna.
En lo que a alimentación se refiere, los Guaraníes cosechaban variedad de plantas, siendo la más importante, el maíz, también cultivaban mandiocas, batatas, zapallos, porotos, maníes, ananás y papayas, bananas y probablemente, sandías y cañas de azúcar. Además, cultivaban otros vegetales, pero no para consumo propio sino porque les eran útiles para otras cosas, como el algodón que lo usaban para tejer.
Además de lo que conseguían con sus cultivo, sacaban otros alimentos de la selva, como frutos silvestres, palmitos, semillas, huevos de ave, miel de avispas y algunos insectos, que los comían fritos, y entre las plantas más importantes estaba la yerba mate.
Los guaraníes fueron los inventores de la costumbre de tomar mate, que pasó a otra gente de la Argentina. También comían pecaríes, tapires, carpinchos, nutrias, osos hormigueros, comadrejas, coatíes, ciervos, tortugas, iguanas, yacarés y un montón de aves, que conseguían cazando. Y peces como bagres, anguilas, pirañas y tarariras, que conseguían pescando.
Con respecto a la religión, Los guaranies eran monoteístas y su dios era Tubá, creador de todo lo que existía, pero a su vez fueron animistas, es decir, que el mundo de los vivos estaba rodeado por espíritus buenos o malos que aparecían bajo formas humanas o animales. El Chaman es un ser dotado de poderes sobrenaturales, que tiene el poder de hacer llover, adivino, profeta, hechicero, sabio, médico, jefe espiritual de la comunidad y director de danzas y ceremonias, su poder es muy grande, entra en comunicación con los espíritus buenos y malos y defiende a su comunidad contra aquellos que son malos.
Los cadáveres eran depositados en grandes tinajas de barro; luego se les colocaba sus efectos personales y al final la cerraban con un plato y enterraban la urna. Para los guaranies el espíritu de los muertos y de los héroes míticos están siempre presentes en el seno de la comunidad, de forma simbólicamente y habitando en los adornos que los representan; habiendo una relaciones muy estrechas y continuas entre la comunidad de los vivos y la de los muertos, que se manifiesta en la ayuda mutua, los muertos los proveen de alimentos, les enviaban la lluvia, velan por su bienestar y los estimulaban en la guerra, en cambio éstos, aparte de los ritos, ofrendas y vengar a los muertos en honor a ellos celebraban una gran fiesta anual.
Utilizaban técnicas agrícolas para el cultivos. Los terrenos se limpiaban con el uso del fuego, y se preparaban para plantar las semillas.
Las eventuales colaboraciones en actividades económicas y productivas se producen mediante las relaciones de parentesco, que implican determinadas obligaciones, aunque conservan libertad para buscarse otros grupos con los cuales instaurar relaciones de reciprocidad. Así, para determinados trabajos en los cuales el núcleo familiar necesita ayuda, como la cosecha estacional o la preparación de nuevos campos, se llamará a cooperar a parientes y vecinos, a los cuales se les servirá comida y, al final del trabajo, una fiesta a base de bebidas fermentadas, comida, cantos y danzas. La pesca y la caza eran actividades muy importantes, sobre todo desde la perspectiva de la formación personal, del recreo y del control del territorio.
Los Cainguas, okáingang, se encuentran sobre todo en el centro-sur del Brasil, y en menor medida en la mesopotamia argentina, Paraguay y el norte del Uruguay
Vivían en numerosos grupos de 150 a 200 personas, en un extenso territorio en que abundaban los bosques de araucaria o pino, cuyos piñones recolectaban como base de su alimentación, especialmente entre marzo y mayo y del que fabricaban harinas y bebidas y que conservaban en canastos tapados que se ataban a un lazo y se sumergían en un pozo de agua de un río. Recolectaban también palmito, diversos frutos, hojas, larvas y miel silvestre, con la que hacían hidromiel. Usaban la yerba mate para preparar infusiones y en los rituales.
Los káingang fueron los primeros consumidores de yerba mate. En la antigüedad no procesaban las hojas, sino que las consumían frescas. Las enhebraban en un hilo que ataban a su cintura, y las iban comiendo a lo largo de la jornada. Extraían la fibra de la ortiga brava. Pescaban con trampas y cazaban venado, danta, pecarí, coatí, monos y diversas aves. Combinaban la vida nómada en campamentos con la agricultura en pequeña escala, sembraban maíz, fríjol y calabazas.
Físicamente eran algo bajos y con piernas y brazos gruesos. Cara redonda y achatada y piel de color oscura aceitunada. El padre Sepp escribió en el siglo XVII que los káingang "Tienen casi la figura de los europeos, aunque son más bajos, con piernas y brazos más gruesos. Las caras las tienen todas iguales y como cortadas por el mismo modelo. No son ovales, sino redondas y achatadas; no son negras como las de los Negros del África, sino de color marrón o blanco verdoso
Las viviendas son cosntruidas claro en donde quemaron la selva, para luego limpiarlo de maleza y alzar allí sus casas y donde también siembran. Cada familia posee su zona de sembradío, próxima o no a una vivienda: apenas un pedazo de tierra. Buscan una porción de terreno fácilmente desmontable, y una vez finalizada la tarea de desmonte proceden a quemar el resto, como método de limpieza.
Con respecto a lo social, conforman un grupo cerrado, no viven en la tribu personas que no sean cainguás, y los casamientos con miembros de otros grupos son extremadamente raros.